Friday, January 11, 2008

" METEOROLOGÍA : LAS QUERIDAS NUBES "

Hola a todos.
En la contraportada de " La Vanguardia " de Barcelona, leí ayer la entrevista que sigue. El entrevistado es Gavin Pretor-Pinney ( Londres 1968 ), filósofo, fundador de la Sociedad de Apreciación de Nubes, le entrevistó Imma Sanchís.
"Vive la vida con la cabeza en las nubes" .
Nací en Londres y vivo en el campo. Casado y con un bebé, Flora Cirros (nombre de nube).Dirijo la revista El Ocioso. Me tira la anarquía, ¿alguien se fía de los políticos? Creo en la espiritualidad del bosque. Publico Guía del observador de nubes (editorial Salamandra) .
En la vida deberías dedicarte a lo que te hace sentir bien, eso es más importante que el dinero o la fama.
Y a usted le sientan bien las nubes.
Sí, a mí me gustan las nubes. Cuando haces algo en lo que crees, lo haces bien y atraes a la gente. La Sociedad de Apreciación de las Nubes tiene 10.000 socios en 47 países.
¿Ha conseguido vivir ocioso y feliz?
Fundé The Idler (El Ocioso) hace 14 años consciente de que luchar por no trabajar demasiado es una lucha noble, pese a que la sociedad funciona gracias a la ansiedad de la gente: eso nos hace consumir, necesitar.
¿Cuándo empezó a fijarse en las nubes? A los 5 años vi una nube de la que surgían rayos crepusculares y pensé: "Me encantaría sentarme allí". Creo que todos los niños viven una época de fascinación por las nubes. En mi caso no cesó. ¿Qué me sorprende?
¿Qué le sorprende?
Que al mismo tiempo las nubes nos fascinan y las detestamos porque pueden fastidiarnos las vacaciones, pero ellas son las que dan más belleza a una puesta de sol.
Cierto.
Cuando algo es tan común y omnipresente como las nubes, ya no lo percibimos. Yo quiero volver a despertar ese gozo de la infancia. Quiero que los turoperadores describan maravillosos cielos llenos de nubes.
¿Cada nube tiene su personalidad?
Así es, el cúmulo es el amigo alegre, y el estrato es como el pelmazo de la fiesta. Y cuando están muy bajas tenemos un sentimiento de claustrofobia, y cuando están altas nos sentimos libres. Me gusta esa dualidad.
¿Cómo convirtió su afición de tener la cabeza en las nubes en profesión?
No lo planifiqué, quizá fue el libro que descartaron 26 editores, pero cuando se publicó fue todo un éxito.
¡Pero a quién se le ocurre hacer de la contemplación de las nubes su vida!
Es como cuando plantas una semilla, empieza a crecer y sorprendido la riegas por respeto y admiración. Todo empezó como una broma: una amiga me pidió dar una charla sobre las nubes y, temeroso de que no acudiera nadie, decidí poner el énfasis en el enunciado: "Charla inaugural de la Asociación de Observadores de Nubes". Era todo mentira, pero después de la charla un montón de personas me pidieron ser socias y tuve que crearla. A veces las cosas más serias empiezan como una broma.
Escribió hasta un manifiesto.
Creemos que las nubes reciben un trato injusto y que la vida sería infinitamente más pobre sin ellas. Creemos que las nubes son la poesía de la naturaleza y el más igualitario de sus despliegues.
Creemos que las nubes son para soñadores y que su contemplación beneficia el alma...
Sí, de hecho, los que piensen en las formas que ven en ellas se ahorrarán la factura del psicoanalista. Así pues, declaramos ante todo aquel que quiera luchar: alza la vista, maravíllate ante su efímera belleza y vive la vida con la cabeza en las nubes.
¿Las nubes son como las emociones?
Sí, porque, como ellas, pasan sobre nuestras cabezas, nos poseen, nos afectan, pero pasan.
¿Su nube más sorprendente?
La gloria matutina: sucede en Australia. Crucé el mundo para verla. Es como un tubo que viaja a 60 kilómetros por hora y puede tener 800 millas de largo. Hay pilotos de avioneta que surfean en ella.
A mí me ha sorprendido lo de las nubes y los elefantes.
Pues es cierto, un cúmulo de tamaño medio pesa como 80 elefantes.
Para hindúes y budistas, los cúmulos son primos espirituales de los elefantes. Por eso se rinde culto a estos animales con vistas a atraer la lluvia tras el infernal calor del verano, hermoso. Y hay un dicho árabe para expresar la buena suerte del otro que me encanta: "Su cielo está lleno de nubes".
La citaré con cariño.
John Constable, uno de los más grandes paisajistas británicos, decía que las nubes eran el vehículo de sentimientos más importante de sus cuadros.
¿Cree que las aves migratorias disfrutan del paisaje?
Estoy convencido de que sí.
Pero las nubes ocultan el sol… Sí, y eso es lo que nos permite ver la luz, si no, el sol nos cegaría. Y, a menudo, la parte oculta es más reveladora que el todo, como el erotismo.
¿Las nubes no lloran?
No, la forma de la lluvia son bolitas y una especie de paracaídas regordete, pero todo el mundo las dibuja como lágrimas. Es una buena lección: no escuches lo que te cuentan los demás, míralo con tus propios ojos.
Alain, el magnífico filósofo francés, recomendaba mirar a lo lejos. ¿Y usted?
Mire hacia arriba cada día porque eso le ayudará a tener los pies en el suelo. Los tristes y agobiados siempre miran sus pies. Cuando miras para arriba, abres tus pulmones y oxigenas la mente y el cuerpo. Y mirar hacia arriba te ayuda a tener mejor perspectiva sobre tu vida en la tierra.
¿Alguna razón?
No hay nada mejor que ver a dos gatos bailando salsa para olvidarte de tus problemas.
¿?
Mire hacia arriba, allí, ¡¿los ve...?! "
Hasta aquí la entrevista.
Hoy en día la Sociedad de Apreciación de Nubes ya cuenta con más de 11.000
socios. He querido conocer un poco más sobre la Asociación y me he acercado hasta Google. He tenido una agradable sorpresa ya que la página ofrece muchos aspectos francamente inesperados y relacionados con las nubes . Entre ellos, destacaría una formidable colección de fotografías de nubes. Recomiendo su visita, una agradable sorpresa.http://www.cloudappreciationsociety.org/ y "clicar" en photo gallery.
Saludos.

Mariscal Tro

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